Descubrir los secretos de la Cornisa Cantabrica

Con varios denominadores comunes, como la lluvia, el verde y la piedra; el Mar Cantábrico bañando sus contornos; y el Camino Norte de Santiago atravesando su geografía de valles y montañas, la España Verde es el producto turístico que ha logrado, de acuerdo a las estadísticas, descentralizar el turismo internacional en España.

En 2018, las comunidades de la cornisa cantábrica recibieron más de 3,5 millones de turistas, «y se incrementó, profesionalizó y mejoró la oferta del turismo rural, donde contamos con 2.800 establecimientos», dijo la viceconsejera de Turismo de Asturias, Graciela Blanco, en declaraciones a Télam.

La subdirectora General de Marketing de Turespaña, organización responsable de la promoción de la península en el exterior, Ángela Castaño Cabañas, definió el producto como «una marca con potencia» derivada de la «variedad y diversidad de todo lo que ofrecen las 4 comunidades».

Destacó «el paisaje único y la diversidad», y puso como ejemplo «las bodegas, los palacios, la gastronomía, la convivencia entre lo antiguo y lo moderno distribuido en una tierra de contrastes, con un paisaje que muy a menudo no se asocia con España sino con otros destinos europeos, y con muchos secretos por descubrir».

La arquitectura convertida en arte en Bilbao, factor de la transformación urbanística en el País Vasco; la historia de la humanidad relatada en Cantabria desde los habitantes de Altamira hasta el Capricho de Gaudí y el Centro Botín; la hospitalidad de los asturianos, con sus parajes inmaculados, y el maridaje entre distintas tradiciones y productos gastronómicos, son algunos de los secretos que guarda esta zona de España.

«A esto debemos sumar el lujo de los pequeños detalles en una tierra sencilla y a la vez monumental con un aperitivo de pulpo en el Camino Norte de Santiago junto a la catedral de Mongoñedo, o las ría y pueblos pesqueros en Galicia», definió a su vez la viceconsejera de Turismo de Euskadi, Isabel Muela.

Fuente y foto: www.telam.com.ar